Los primeros 90 minutos de la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina terminaron igualados sin goles (0-0), provocando ir al alargue de 30, este domingo en Nueva York.
El dominio abrumador de España y la superioridad futbolística demostrada ante Argentina no tuvo gol. El responsable fue el arquero Emiliano Dibu Martínez, quien mantuvo su arco en cero.
En el último minuto del partido, Martínez le atajó un tiro libre a la joven estrella española Lamine Yamal.
La prórroga deberá ser afrontada por la campeona defensora del mundo con uno menos por la expulsión en el tercer minuto de adición (93’) de Enzo Fernández.
Todo de España
El primer tiempo terminó igualado sin goles. Dominó España y se acercó con peligro un par de veces al arco del Dibu Martínez. A la selección argentina le costó tener la pelota y pasó poco la mitad de la cancha, generalmente con algún pelotazo. El equipo campeón del mundo se dedicó a resistir en muchos tramos del periodo. Y si hubo algún susto para Unai Simón fue por error de su defensa.
A los 4 minutos el arquero argentino contuvo un remate de Lamine Yamal, quien se había internado en el área por la derecha.
Segundos después el portero español tuvo que salir de su área para cortar un pase en profundidad a Leo Messi, quien no llegó a tiempo.
En el minuto 16, el Dibu se arrojó contra un palo para contener un lanzamiento envenenado de Yamal.
Y Martínez, a los 38’, se quedó otra vez con la pelota ante un potente remate de Mikel Oyarzabal.
Al equipo de Lionel Scaloni le faltó mayor presencia en ataque. Los europeos le obligaron al repliegue.
Figura, el arquero argentino
El inicio del segundo periodo fue con otra atajada del golero argentino ante un disparo desde la medialuna.
Argentina trató de tener más la pelota para no sufrir tanto, sin embargo, España se la quitó rápido y, como en la primera parte, la selección europea dominó y presionó en ataque.
Solo faltaba el gol. En dos nuevas ocasiones lo evitó el Dibu, en especial un cabezazo a quemarropa que lo encontró bien ubicado tras un desequilibrio de Yamal por la derecha.
Tan dominada estaba Argentina que Messi no aparecía. El astro no tocaba la pelota porque nunca le llegaba.
Martínez se convirtió en el “santo” argentino defendiendo su arco y evitando el gol español.
Un remate frontal lo mandó a tiro de esquina, luego rechazó un intento de Pau Cubarsí.
Argentina siguió defendiéndose para llegar cero a cero al final y forzar al alargue.
Una falta de Fernández en el tercer minuto de adición le costó la segunda amarilla, y la roja, dejando a su selección con uno menos para lo que viene.











































