España es campeona del mundo por segunda vez en la historia. Como en Sudáfrica 2010, los españoles alzan la Copa en Norteamérica 2026. La final ante Argentina, este domingo en Nueva York, fue ganada en el alargue (1-0) con absolutos merecimientos.
Argentina, con su arquero Emiliano Martínez convertido en la gran figura, resistió todo lo que pudo el cero. Fue dominada de comienzo a fin por una España superior. Pero el “Dibu” se encargó, una y otra vez, de atajar y evitar el gol europeo.
Así llegaron a los 90 minutos para alargar el partido final a otros 30’. En esa prórroga, Argentina tuvo que afrontar el partido con uno menos por la expulsión de Enzo Fernández a los 93’.
Los 15 primeros minutos del alargue no cambiaron el score.
Ferrán Torres fue el héroe español al convertir el único gol del partido a los 106 minutos. Por fin. Fue una jugada en la que Nico Williams cabeceó desde la línea hacia atrás, cabal para el goleador.
Argentina, con las pocas fuerzas que tenía, con un Lionel Messi que recién apareció, porque había estado “borrado” hasta entonces, le puso alma y vida para tratar al menos de igualar.
Con poco, la albiceleste generó preocupación y estuvo cerca del empate. Su corazón, que todavía latía, no se resistía a dejar el título.
Final de la finalísima. España es una justa campeona del mundo y celebra. Argentina, subcampeona, deja la corona ganada tres años y medio antes en Catar 2022.











































