La selección boliviana dio el primer paso para clasificarse al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, venció a Surinam por 2 a 1 en un partido difícil de pronosticar por varios aspectos, sobre todo, por una remontada que parecía imposible de lograr.
Hubo dos grandes factores, convicción y valentía, como argumentos transmitidos desde la banca de suplentes por el director técnico, Oscar Villegas, quien soportó presiones de todo tipo contra su decisión de renovar el equipo nacional y confiar en jugadores jóvenes, en una evolución fuera de un proceso natural, como sucede en cualquier parte del mundo donde los clubes se hacen cargo.
Histórico, inédito, alentador: de 11 titulares, 9 juegan fuera del país.
Un panorama impensado hace algunos meses, más aún cuando el equipo nacional estaba virtualmente eliminado en la quinta fecha de la eliminatoria sudamericana y cuando la formación titular mostraba uno que otro jugador “legionario”; al contrario, en su mayoría eran futbolistas veteranos.
Villegas aguantó como roble la presión de muchos sectores que desconfiaban de su decisión de dejar a un lado a los de siempre y apostar por los jóvenes, y redujo el promedio de edad de más de 30 años a 24.
Aguantó, además, la presión de mucha gente e inclusive de periodistas para citar a jugadores experimentados como el volante de Bolívar, el naturalizado “Pato” Rodríguez y en las últimas semanas de preparación el retorno del goleador Marcelo Martins, retirado hace dos años.
Los argentinos dicen cuando alguien defiende lo suyo, que murió con las “botas puestas”, pero esa frase en el caso del entrenador deja de ser sólo un enunciado para formar parte de la realidad del fútbol boliviano.
Como no había sucedido nunca en la historia del fútbol boliviano, de los 29 jugadores convocados inicialmente para el repechaje, 16 juegan fuera del país, algo impensado y que también es consecuencia del respaldo del entrenador a los futbolistas jóvenes que se mostraron en el equipo boliviano y que, por tanto, fueron contratados por clubes del exterior.
El sueño de volver al Mundial está cada vez más cerca de concretarse y retrotrae lo sucedido en 1993, hace 33 años, cuando la Verde logró su primera clasificación jugando una eliminatoria con un equipo conformado por los mejores jugadores de todos los tiempos.
Falta Irak, otra selección fuerte e impensada, pero por lo hecho hasta ahora Bolivia es candidata a inscribirse entre las 48 selecciones que jugarán en la máxima cita del balompié mundial.
Rubén Sandi Lora es periodista, director de Nómada News

















































