Cosas del fútbol: Bolivia fue superior, arrinconó a Iraq, pero el equipo asiático fue letal en los pocos ataques que generó.
Sucede en muchos partidos, no siempre gana el mejor equipo, sino el que sentencia, el que aprovecha las pocas llegadas y los errores del rival.
Finalmente son los goles, la máxima expresión del fútbol, los que definen todo y, una vez más, lo sufrió el equipo de Oscar Villegas.
Iraq abrió el marcador a los 10 minutos con un cabezazo de Ali Al-Hamadi, que sorprendió a la defensa boliviana.
Empató Moisés Paniagua a los 38’ con un gran remate, que dejó sin chance al guardameta iraquí.
Pero a los 53’ llegó la estocada letal de Iraq, en uno de los pocos ataques del segundo tiempo, sorpresivo y contundente para que Aymen Hussein empalme un centro servido a las espaldas de los defensores.
De ahí para adelante, Iraq jugó a cuidar el resultado con un bloque defensivo de todos sus jugadores y se encerró en su campo para evitar que el equipo nacional logre el empate, por lo que, uno tras otro, los ataques no prosperaron y fue, como decían los relatores de antaño, un plano inclinado, con un equipo lanzado al ataque y otro que defendió la diferencia hasta el final.
Un desempeño que no debería sonar a consuelo, porque no se logró la clasificación al Mundial como el país esperaba.
El fútbol es así y obliga a hacer un balance que, en este caso, es positivo, tomando en cuenta que, de estar prácticamente eliminada muy pronto, la selección revirtió ese panorama y llegó hasta el repechaje, a un paso de la clasificación.
Villegas debería seguir porque renovó el equipo y encaró un proceso que, sin ser su tarea, mostró una proyección positiva, que puede ser el pilar fundamental para esperar una mejor campaña en la próxima eliminatoria, como inicialmente era el gran objetivo.
Rubén Sandi Lora es periodista, director de Nómada News.
















































