Campeona del mundo en una ocasión y considerada una de las favoritas para ganar el título del Mundial 2026, España pasó vergüenza al no poder derrotar a la pequeña Cabo Verde, que juega una Copa del Mundo por primera vez en su historia.
El cero a cero (0-0) de Atlanta, este lunes en la apertura del Grupo H, es el primero en esta Copa, que en todos sus partidos anteriores había tenido goles, lo que España no pudo conseguir a pesar de haber dominado por completo y haber buscado portería de todas las maneras posibles.
En la previa y dadas las diferencias futbolísticas entre una selección y otra, lo menos que se esperaba era un triunfo español, mientras que un mayor optimismo llevaba a pensar en una goleada de aquellas; no ocurrió ni lo uno ni lo otro.

El muro africano
Sin Lamine Yamal de inicio, España se topó con el muro que fue la defensa de Cabo Verde. Unai Simón fue un espectador más porque los dirigidos por Luis de la Fuente monopolizaron el balón, pero les pasó lo que en los anteriores Mundiales: les faltó claridad y contundencia. Un dato que deja en evidencia el planteamiento: el ‘nueve’ que estuvo de inicio en el estadio de los Falcons, Mikel Oyarzábal, no tocó el balón en la primera media hora de juego.
España tuvo dos docenas de remates, pero solo siete fueron al arco y ninguno pudo superar a un portero de 40 años. Vozinha tuvo el partido de su vida, volando por los aires cuando fue requerido, además de que su defensa dejó el alma en el campo cerrando espacios, bloqueando centros y hasta tapando alguna ocasión en la que su arquero había quedado fuera de la acción.
Ni siquiera Lamine Yamal, quien ingresó al 71′, pudo solucionar este problema. En el tiempo de compensación, Diney Borges remató un córner en la frontal del área chica, pero fue justo a la posición de Unai.
Cabo Verde tuvo un par de ocasiones en el final: un remate que fue al tiro de esquina y un cabezazo que mandó la pelota justo para que la atrapara el arquero. Perder habría sido demasiado.














































