El fútbol boliviano será el más beneficiado si se aprueba el Proyecto de Ley de Incentivo al Deporte, porque dejará de pagar impuestos. La norma está siendo tratada en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
El Proyecto de Ley busca “adoptar una política pública estructural que permita resolver de manera definitiva los problemas económicos, tributarios, laborales e institucionales que afectan al deporte boliviano y que, durante décadas, han impedido su desarrollo sostenible, su formalización y su aporte efectivo al desarrollo social y económico del país”, dice el documento.
Una de las conclusiones del diagnóstico realizado indica que “Federaciones, Asociaciones, Fundaciones y principalmente los Clubes, llevan a cabo una importante labor educativa, social y formativa, ya que desde la niñez asumen la responsabilidad de formar talentos deportivos, contribuyendo a que los niños y los jóvenes bolivianos se desarrollen en un ambiente sano, lejos de círculos viciosos y ociosos”.
Pero, principalmente, “es de información pública que el Estado principalmente mediante el Gobierno central, no cuenta con recursos económicos suficientes que pueda destinar al Deporte en su conjunto, ya que debe atender otras problemáticas y demandas sociales y económicas”. En tal sentido, “si bien no puede garantizar los medios y los recursos económicos necesarios para la práctica deportiva, está dentro de su alcance el aliviar una importante parte de la carga económica de las Federaciones, Asociaciones, Clubes, Fundaciones y Empresas (de ser el caso), mediante la condonación de sus deudas tributarias, sean exonerados del pago de tributos IVA, IUE, IT, ITF e Impuesto al Juego y el correspondiente incentivo tributario a fin que el sector privado, pueda respaldar y solventar económicamente la actividad deportiva”.
Entonces, propone “una solución integral” basada en “cuatro pilares estructurales”.
El fútbol, el gran beneficiado
Aunque la ley apunta a favorecer a todas las disciplinas deportivas, es bien sabido que el fútbol (federación, asociaciones, clubes y demás) maneja la mayor carga impositiva por el movimiento económico que genera.
La ley propone, en primer lugar, “la creación de un Régimen Tributario Deportivo con alícuota cero por ciento en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas (UE), Impuesto al Juego, el Impuesto a las Transacciones (IT) y el Régimen Complementario al IVA, acompañado de una Factura Deportiva oficial con tasa cero”. Según la explicación, ello “permitirá la formalización total del sector sin sacrificar ingresos fiscales reales”.
En segundo lugar está “la implementación de un Régimen de Perdonazo Impositivo Deportivo, orientado a la condonación de multas e intereses y a la recuperación efectiva de aproximadamente 15 millones de bolivianos de capital tributario actualmente incobrable”. Es decir, las instituciones deportivas en el país, que son deudoras y en algunos casos afrontan procesos desde el Servicio de Impuestos Nacionales, tendrán la chance de pagar solo los montos impositivos generados hasta, por ejemplo, la gestión 2024, y se anularán multas y otros.
El proyecto apunta como tercer punto a “la creación de una Ley de Mecenazgo Deportivo, que permitirá a las empresas invertir en el deporte y deducir hasta el 30% del Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas, generando una inversión privada estimada de al menos 60 millones de bolivianos anuales sin gasto público”. Esto apunta a que aquellas empresas que decidan apoyar a deportistas nacionales se beneficiarán con la reducción porcentual de los impuestos que pagan habitualmente.
Por último, propone “el establecimiento de un régimen de protección al deportista profesional, mediante la creación de la categoría de trabajador especial deportista profesional y la resolución de conflictos exclusivamente en tribunales deportivos federativos, garantizando seguridad jurídica y coherencia con la naturaleza del deporte, con apelación al Tribunal de Arbitraje Deportivo”. Según este punto, en caso de controversias entre deportistas y dirigentes, éstas tendrían que resolverse exclusivamente en tribunales deportivos. Si el tema es llevado al fútbol, los futbolistas tendrían definitivamente cerrada la posibilidad de acudir a la justicia ordinaria para hacer sus reclamos.
Situación actual
Según el proyecto, “desde el punto de vista de la recaudación tributaria efectiva, el sector deportivo presenta niveles extremadamente bajos de contribución fiscal. De acuerdo con registros del Servicio de Impuestos Nacionales y estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, la recaudación anual aproximada atribuible al deporte alcanza apenas a 5,4 millones de bolivianos por año.
IVA de fútbol profesional / Bs 3.2 millones
IVA de otros deportes / Bs 0.4 millones
IUE de clubes / Bs 1.0 millón
IT / Bs 0.2 millones
RC-IVA de deportistas / Bs 0.6 millones
A pesar de esas cifras “la mayoría de las entidades deportivas no realiza declaraciones tributarias efectivas, declara en valores iguales a cero o mantiene deudas históricas sin capacidad real de pago. En los hechos, la recaudación efectiva del sector deportivo es mínima y altamente inestable, mientras que la administración tributaria enfrenta una elevada carga de procesos coactivos fiscales improductivos”.
Existe una “mora tributaria” en el sector deportivo que “alcanza aproximadamente a ciento cincuenta millones de bolivianos (Bs 150 millones), de los cuales únicamente quince millones corresponden a capital tributario (Bs 15 millones), mientras que ciento treinta y cinco millones corresponden a multas, intereses y recargos (Bs 135 millones) que, por su magnitud y por la insolvencia estructural de los deudores, resultan materialmente incobrables. Esta situación evidencia que el régimen vigente no genera beneficios reales para el Tesoro General de la Nación y perpetúa una ficción recaudatoria”.
Una ley como la propuesta no significaría un impacto negativo a la recaudación impositiva en el país, según concluye el proyecto.
“En la práctica, los clubes y entidades deportivas no pagan impuestos de manera regular, la mayor parte de la deuda tributaria acumulada es incobrable y la recaudación efectiva real es cercana a cero. Por tanto, la aplicación del Régimen Tributario Deportivo no genera una pérdida real de ingresos para el Tesoro General de la Nación, sino que transparenta una situación ya existente”.
En este contexto, “el impacto fiscal real del Anteproyecto de Ley es prácticamente nulo en términos de pérdida de ingresos fiscales, al tiempo que elimina una estructura de recaudación ineficiente y conflictiva”.
Además, la implementación del Régimen de Perdonazo Impositivo Deportivo permitiría al Estado “recuperar aproximadamente quince millones de bolivianos de capital tributario (Bs 15 millones) en un plazo de hasta 36 meses. Sin la aprobación, la recuperación de dichos recursos sería nula, manteniéndose el pasivo histórico sin valor fiscal real”.
La advertencia de Fabol
La agremiación de futbolistas de Bolivia (Fabol) ya lanzó su advertencia sobre lo que podría ocurrir si se aprueba esta ley.
En marzo solicitó la paralización del tratamiento del proyecto “por contener propuestas contrarias” a la Constitución Política del Estados y normas de orden público.
“Revisada la propuesta se establece que las disposiciones de este proyecto de ley vulneran derechos y garantías constitucionales, además de otras disposiciones de la CPE. Asimismo, vulneran normas de orden público y leyes vigentes”.
El proyecto fue presentado por el senador José Sánchez, expresidente del Club San José de Oruro. Según Fabol, la autoridad ya tuvo reuniones directas con miembros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), en especial con su presidente Fernando Costa.
Para Fabol “las disposiciones que contiene este proyecto vulnerarían derechos y garantías constitucionales, normas laborales, de seguridad social y normas de orden tributario”.
La agremiación considera como evidente que “el nombre de este nuevo proyecto de ley y sus objetivos también se constituyen solo en un maquillaje para viabilizar intereses personales de Costa y los dirigentes de la FBF, en desmedro de los intereses colectivos del deporte nacional, que incluye a deportistas, clubes, asociaciones, federaciones y el Comité Olímpico Boliviano”.















































