El proceso laboral presentado por cinco trabajadores en contra de The Strongest está generando hasta ahora un daño económico al club de unos 250.000 bolivianos, una situación atribuida al presidente atigrado Daniel Terrazas por no haber atendido a tiempo la demanda.
Los abogados Norma Araujo y Franz Benavides, representantes de los demandantes, efectuaron declaraciones el martes que complican la situación de Terrazas y del club. Según ellos, el contenido del proceso es “una caja de pandora” que incluye adulteración de documentos y firmas falsificadas.
Una primera conclusión tiene que ver con el crecimiento de la deuda, que, de unos 98.000 bolivianos a diciembre de 2025, a julio de este año llega a otros 150.000 bolivianos.
Retiro injustificado
Los abogados exhibieron los memorándums de despido que les fueron entregados a los cinco trabajadores y que están firmados por Terrazas.
“En ningún momento ellos fueron desvinculados por cometer actos ilícitos”, remarcó Benavides, en alusión a declaraciones de abogados de club que argumentaron ese extremo.
Lo que pasó es que The Strongest justificó esa decisión por una reestructuración debido a su complicada situación económica y agradeció los servicios de esas personas.
“No existe una denuncia penal en contra de los trabajadores. Lo que hubo fue agradecimiento por sus servicios y una explicación debido a una reestructuración por temas económicos”, agregó.
La “chicanería”
Terrazas y sus representantes legales utilizaron “chicanería” para retrasar el proceso y evitar pagar, dijo Benavides.
Todos los pasos dados ante el Ministerio de Trabajo, primero y ante los juzgados laborales, después, favorecieron a los cinco trabajadores.
Lo que correspondía era su reincorporación y el pago de los sueldos adeudados. Eso ya estaba dispuesto en septiembre de 2025.
“Este conflicto iba a concluir si The Strongest cumplía con la resolución, pero Terrazas no lo hizo. Se tuvo que ir a la vía judicial, instancia en la que el Juzgado Segundo de Trabajo emitió un auto de cumplimiento el pasado 2 de febrero”, que el club tampoco atendió.
En marzo, The Strongest interpuso un incidente de nulidad. “En ningún momento” durante su defensa argumentó que “Terrazas no tenía poder” para ser el representante legal, lo que presentó recién.
Falsa orden de aprehensión
Los abogados de los trabajadores dijeron que la única orden de aprehensión fue emitida contra Daniel Terrazas. “Nosotros no hemos solicitado ningún mandamiento contra el resto del directorio” del club.
Sin embargo, informó que fue el propio Terrazas quien “solicitó el mandamiento de aprehensión contra todo su directorio” a través de un memorial fechado el 25 de agosto.
De esa manera, la jueza a cargo decidió ampliar la instrucción a los miembros del Comité Ejecutivo de The Strongest.
Esas órdenes —dijo Benavides— están siendo tramitadas recién, por lo que “los mandamientos de aprehensión que aparecieron publicados son falsos y quien los publicó primero seguramente utilizó inteligencia artificial para generarlos”.
El argumento de Terrazas para implicar también al resto de su directorio es que le fue retirado el poder de administración del club; sin embargo, todo lo anterior del proceso encaró sin contar con ese documento.
De acuerdo con Araujo, la defensa de los trabajadores recabó el Estatuto del club, en el cual consta que el presidente es quien tiene la representación legal.
¿Falsificación?
“Si aperturamos este expediente da miedo porque parece que vamos a aperturar la caja de pandora, pues hay bastantes irregularidades”, matizó Benavides.
El abogado dijo que cursa una denuncia penal “por falsedad y uso de instrumento falsificado”.
Explicó que el pasado 23 de marzo, Terrazas viajó a México y su retorno se dio el 2 de abril. Esas fechas coinciden con los partidos que la selección boliviana disputó en ese país por la repesca de clasificación al Mundial 2026.
El tema es que el 30 de marzo The Strongest presentó un memorial para subsanar observaciones que le habían sido notificadas días antes (25), todo en ausencia de Terrazas.
Pero la firma del documento supuestamente es la del presidente; sin embargo, haciendo la comparación con otras rúbricas del dirigente se hallaron marcadas diferencias.
Por ello se sospecha de una falsificación de la firma del presidente de The Strongest con el aval de él mismo, un delito que está en investigación.
La deuda sube todos los días
Según la resolución que favorece a los trabajadores, The Strongest tiene que pagar unos 98.000 bolivianos; sin embargo, Benavides aclaró que ese cálculo “es a diciembre de 2025”.
Como no hubo cumplimiento, “día que pasa la deuda sube y, a groso modo, al 30 de julio les van a tener que pagar a los trabajadores unos 150.000 bolivianos más”.
Encima, lamentó que los trabajadores ni siquiera contaban “con seguro social a corto plazo, ni aportes a la Gestora”, por lo que al momento de su reincorporación “tendrán que recibir todos esos beneficios”.
“No se va a librar”
Los abogados dijeron que por más recursos que hubiera presentado el presidente, “él no se va a librar de este proceso porque la representación legal no se basa solo en un poder. El Estatuto del club dice que la representación legal para temas judiciales la tiene el presidente”.
“El señor Terrazas debió haber cumplido en su momento la resolución emitida para evitar un daño económico mayor al club”.
Agregó que, al momento de que también se emita un mandamiento de aprehensión en contra del resto del directorio stronguista “se procederá a su cumplimiento”.
Los miembros del Comité Ejecutivo atigrado mantienen hasta hoy la versión en sentido de que Terrazas los apartó de todas las decisiones que toma al frente de The Strongest.
Los trabajadores “no van a renunciar a su derecho al trabajo, lo único que reclaman es eso y la estabilidad laboral; además, su derecho al honor porque fueron desvinculados de forma ilegal”, finalizó Araujo.














































