Carlos Lampe fue la figura de Bolívar en el Maracaná, sus determinantes atajadas hicieron que la derrota a manos del Fluminense se diera solo por un gol de diferencia (2-1), este martes por la quinta jornada del Grupo C de la Copa Libertadores de América.
Una excepcional estirada y un manotazo a los 89 minutos ahogó una vez más el grito de gol del “Flu” y de su parcialidad. La pelota iba camino a su arco, pero el golero lo impidió de gran manera.
Rato después (96’), ya en la edición, otra vez las manos de Lampe despejaron el peligro cuando Fluminense a toda costa quería anotar un tercer tanto.
En el comienzo del encuentro el arquero boliviano ya fue exigido por el asedio ofensivo del cuadro brasileño.
A los 6 minutos, Lampe tomó la mala decisión de salir jugando con un pase corto para Xavier Arreaga, ahí comenzó la acción que derivó en el primer gol de Fluminense.
Pero después el guardameta estuvo en una buena noche. Cerca del final del primer tiempo atajó ante Savarino y Hércules.
En el comienzo de la segunda parte también tapó pelotas de Savarino y Canobbio.
Siempre estuvo muy atento. Ese par de atajadas cerca del final completaron su buena labor.
“No ganamos, no empatamos, pero es un resultado que nos sirve para depender de nosotros mismos. Ustedes vieron, salimos muertos de la cancha y ahora, ganando el último partido nos podemos clasificar a octavos”, declaró Lampe citado por Futbolmanía.
Con el triunfo de Bolívar en La Paz por 2 a 0, el subcampeón boliviano ganó el mano a mano con Fluminense (2-1), por tanto, en caso de una probable igualdad entre ambos en el segundo puesto, el clasificado a octavos de final será el equipo de la Academia.
En la última fecha, Bolívar recibirá al argentino Independiente Rivadavia. Venciendo en casa será octavofinalista.










































