Bolívar perdió en su visita al brasileño Fluminense, este martes en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, pero el score de 2 a 1 es como una victoria para la Academia, porque le pone en el umbral de octavos de final de la Copa Libertadores de América.
Bolívar deberá vencer en la última fecha en La Paz al argentino Independiente Rivadavia, por cualquier resultado, y será suficiente para avanzar a la siguiente instancia de la Copa.
La condición para que el subcampeón boliviano avance es llegar a 8 puntos en la tabla, en la que por el momento tiene 5. Fluminense también podría llegar a ocho, sin embargo, en el mano a mano con la Academia, que ahora es utilizado para un desempate, quedó en desventaja por el gol diferencia al haber perdido en La Paz por 2 a 0.
Independiente (10 unidades) ya está clasificado, mientras que La Guaira (3) todavía espera dar pelea.
Con cambio de “dibujo”
Bolívar sufrió durante el primer cuarto de hora. El asedio en ofensiva de Fluminense fue incesante.
La Academia había optado por jugar con línea de cinco en el fondo, pero le costó adaptarse a ese nuevo “dibujo”. Mientras lo hacía, el equipo brasileño atacaba.
Luciano Acosta tuvo una clara opción a los 2 minutos, aunque cabeceó incómodo por la marca de Jesús Sagredo.
Rato después, Xavier Arreaga llegó justo para quitarle la pelota de los pies a Acosta cuando el delantero estaba por disparar ante la salida de Carlos Lampe.
El primer gol de Fluminense, a los 6 minutos, llegó después de una mala salida de Bolívar. Todo empezó en la decisión de Lampe de jugar corto para Arreaga, quien la perdió por presión de un rival. Lo demás lo hizo la gente del “Flu” y, a pesar de una salvada inicial del golero boliviano, Acosta mandó la pelota adentro.
Recién después de los 15’ Bolívar empezó a acomodarse mejor en la cancha y se animó a ir a territorio contrario. Un centro de Jesús Sagredo para un cabezazo desviado de Dorny Romero fue el primer ataque boliviano.

La igualdad parcial fue clave
Bolívar comenzó a jugar más cómodo y generó más fútbol de mitad de cancha para adelante. Se cuidó atrás, pero ya no tan asfixiado como estaba antes.
A los 24’ llegó el empate a partir de un gran pase lanzado por Patricio Rodríguez, quien puso el balón como con la mano para Romero y éste lo bajó para el disparo de Carlos Melgar (1-1).
Se fueron al descanso con igualdad a uno, que era un magnífico resultado.
Desde el inicio de la segunda mitad, otra vez Fluminense buscó desnivelar. Hubo presión sobre Lampe y compañía por todo lado.
Savarino y Hércules tuvieron sus ocasiones. También Canobbio. Ante definiciones de ellos, Lampe estuvo muy bien, atajando con seguridad.
Bolívar solo respondió desde un tiro libre ejecutado por Melgar, que exigió a Fabio.
El 2 a 1 llegó a los 71’. Antes hubo un gol anulado por posición adelantada. El tanto del triunfo de Fluminense lo hizo Kennedy con un certero tiro dentro del área que dejó sin chance al golero boliviano.
A los 89’ hubo la atajada de la noche de Lampe, quien sacó de forma espectacular un disparo a ras del piso que iba camino a su arco.
Otro manotazo suyo, dentro de los 7 minutos de adición, volvió a salvar su arco. Perdió Bolívar, pero celebró el resultado. Depende de sí mismo llegar a octavos.









































