Panamá mereció más, de ninguna manera la derrota sufrida ante Ghana (1-0), que le hizo un gol a los 94 minutos, obra de Yirenkyi, y le aplicó un duro golpe al cerrar en Toronto la primera fecha del Grupo L del Mundial 2026.
Panamá estaba cerca, primero de la victoria, pero le faltó gol; y, después, de por lo menos un empate que le hubiera dado su primer punto en la historia de los mundiales; sin embargo, se quedó sin nada.
El resultado no es menor. Este era el partido a ganar. En un grupo en el que también están Inglaterra y Croacia, difícil a partir de ahora para los panameños conseguir avanzar.
El equipo de Thomas Christiansen arrancó bien. En los primeros minutos fue el equipo más activo, con presión alta y llegadas por los costados. Cecilio Waterman obligó a volar a Zigi en el minuto 2 y César Blackman intentó una diagonal sin suerte en el 5. Panamá generó, presionó y hasta reclamó un penal sobre Martínez en el 34, pero el árbitro no cobró.
Con el paso de los minutos, Ghana fue ganando terreno en el mediocampo y el partido se equilibró. Los Black Stars frenaron la presión alta canalera y comenzaron a manejar los tiempos, bajando la intensidad de un Panamá que había arrancado con todo.
En el complemento, Ghana salió con más determinación. Semenyo inquietó en el 71 y Jordan Ayew estuvo a centímetros del gol en el 65. Panamá respondió con cambios —Londoño, Fajardo, Ismael Díaz— y trató de sostener el empate con orden defensivo.
El golpe final llegó cuando menos se esperaba. Con el partido rumbo al 0-0, Ghana encontró el gol en el minuto 94. Thomas-Asante habilitó a Yirenkyi, que empujó solo frente al arco para desatar el festejo africano y hundir a Panamá en el peor momento posible.
La derrota tiene un peso histórico. En Rusia 2018, Panamá debutó en los Mundiales y perdió los tres partidos sin sumar un solo punto. En su segunda participación, el inicio ha sido muy parecido.














































