Con un impresionante Lionel Messi, autor de tres goles, Argentina debutó en el Mundial 2026 pasando por encima de Argelia (3-0) en el inicio del Grupo J, este martes en el Estadio Kansas City.
La actuación de Messi fue mágica para conseguir un triplete y llegar así a 16 goles en la historia de la Copa del Mundo, ya como el máximo anotador histórico de los mundiales junto al alemán Miroslav Klose.
El campeón del mundo comenzó la defensa de su título con una buena actuación, con buen fútbol y, sobre todo, la contundencia de Messi.
Argelia dio pelea hasta donde pudo, pero entre la calidad del rival y los errores propios se sentenció el encuentro.
Hubo dos goles anulados, uno de Messi, antes de los 10 minutos, en ambos casos por posición adelantada.
El resultado fue abierto (17’) con la primera genialidad salida de la pierna zurda de Messi. El capitán de la albiceleste mandó un disparo de media distancia que terminó en las redes africanas, con complicidad del portero Luca Zidane, quien alcanzó a tocar el balón, pero sin la fuerza suficiente para evitar el 1-0.
Argentina intentó incrementar la ventaja con el trabajo en la media cancha de Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández, quienes en todo momento intentaban llenar de balones a Messi, pero tuvieron que irse al descanso apenas con la mínima ventaja, no sin antes llevarse un par de sustos de Argelia, que inquietó a la defensa sudamericana.

En la segunda mitad, al minuto 51 Messi volvió a aparecer para meter un disparo que se fue por encima de la portería de Zidane.
Scaloni hizo un par de cambios con los ingresos de Julián Álvarez y Nicolás González en sustitución de Lautaro y Thiago Almada. Los movimientos se reflejaron en la cancha, donde vendría el segundo gol de Messi, quien aprovechó un regalito de Zidane para poner el 2-0 al minuto 60, después de que el arquero concediera un rebote.
Messi tenía una cita con la historia y la terminó de escribir al minuto 76, cuando se convirtió en el máximo goleador de los Mundiales con un disparo desde afuera del área, que representó el 3-0 y su gol 16 para empatar con Klose.
Rato después Scaloni decidió darle descanso a Messi, sacándolo de la cancha ante la ovación de todo el estadio, que se rindió a los pies del astro.












































