El jugador boliviano Boris Céspedes (31 años) está de regreso en el fútbol, casi un año y medio después de haber sido suspendido por la FIFA debido a un positivo por dopaje.
Céspedes juega esta temporada en el Etoile Carouge FC de la segunda división del fútbol suizo. Entre agosto —cuando se dio su reaparición— y lo que va de septiembre ya disputó unos cinco juegos, y alguno lo hizo llevando el cintillo de capitán de su equipo.
El mediocampista quedó parado en mayo de 2025 después de que la FIFA halló contaminada una muestra suya de orina, tras un partido de la selección boliviana ante la uruguaya por las eliminatorias para el Mundial 2026.
En esa ocasión, el boliviano era jugador del Yverdon-Sports FC, de la primera división del fútbol suizo.
En principio recibió una sanción de dos años, sin embargo, una apelación presentada ante el TAS le ayudó a que el castigo fuera rebajado a 15 meses, que cumplió el mes pasado.
Con el Etoile Carouge FC ya tiene en las últimas semanas dos partidos jugados como titular y tres ingresando desde el banco de suplentes.
Diez clubes participan en esa categoría del fútbol europeo. Con 9 puntos, el equipo del boliviano marcha en el séptimo lugar luego de las primeras ocho jornadas.
Céspedes no jugó nunca en un club de la máxima categoría de Bolivia. Tiene las dos nacionalidades: la suiza y la boliviana. Nació al fútbol en el Servette, también actuó en su actual club antes de pasar al Yverdon Sport.
En varias ocasiones fue convocado a la selección nacional, hasta que dio positivo, probablemente por un medicamento contra la altura que complicó su carrera.














































