Un video que circula en redes sociales muestra destrozos en el camarín de árbitros del estadio Víctor Agustín Ugarte, donde el viernes jugaron Real Potosí y Oriente Petrolero por la jornada 19 de la Liga.
El partido tuvo incidentes debido al cobro de un penal a favor del equipo local en el minuto 97. Hubo trifulcas entre jugadores en el terreno de juego y también en las tribunas, protagonizadas por hinchas.
Al llegar a su vestuario, los árbitros encontraron que la cerradura de la puerta había sido forzada y que sus pertenencias estaban tiradas en el piso, completamente desordenadas.
“Personas desconocidas violentaron la puerta del camarín arbitral, ingresaron, revolvieron las pertenecías de los compañeros y sustrajeron objetos personales”, denunció en Facebook el exárbitro Raúl Delgadillo.
Según Delgadillo, la Asociación Boliviana de Árbitros de Fútbol (ABAF) debe “actuar ya” para que no se repitan estos actos de inseguridad y que se haga una representación ante la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
También en las redes sociales circula otro video de una supuesta reunión horas previas al partido entre los árbitros y otras personas. Páginas partidarias de Oriente consideran que la terna perjudicó a su equipo de manera premeditada.
El entrenador albiverde, el paraguayo Gustavo Florentín, calificó de “impresentable” el arbitraje del partido, que fue conducido por le juez del colegio paceño Gabriel Mendoza.
Mendoza dio como penal un supuesto agarrón dentro del área de Oriente, una decisión que fue ratificada por el VAR.
Con esa pena máxima Real Potosí consiguió la victoria, con un gol anotado a los 104 minutos.













































