Bolívar juega a partir de este jueves su décima cuarta Copa Sudamericana, y va a depender de lo que haga en un ida y vuelta ante el brasileño Gremio para determinar si se trata de una participación breve o se alarga como otras.
Bolívar y Gremio han sido emparejados en los playoffs de la Copa. El partido de ida arrancará a las 18.00 en el estadio Hernando Siles de La Paz. El de vuelta será el próximo jueves en Porto Alegre. El vencedor de la llave accederá a los octavos de final del torneo.
La Academia saltó a este campeonato desde la Copa Libertadores en la que fue tercera en la fase de grupos. Ya tiene experiencia en unos playoffs al haberlos jugado el año pasado. En 2025 disputó seis partidos y logró avanzar hasta cuartos de final.
Mirando lejos
Al cerrarse la puerta de la Libertadores, a Bolívar se le abrió otra en la Sudamericana, torneo en el que este año espera llegar tan lejos como en 2025 o aún más.
En sus 13 participaciones anteriores, la mejor fue la de 2004, cuando disputó 10 partidos incluidos los dos por el título, que perdió ante el argentino Boca Juniors.
Gremio es su primer nuevo obstáculo. El club brasileño no le da tanta importancia a la Copa porque prioriza su rendimiento en los torneos locales, en especial el Brasileirao, donde está cerca de caer en zona de descenso y eso es algo que quiere evitar.
Por ello su DT Luis Castro ha optado por enviar a La Paz, con escala desde la noche del miércoles en Santa Cruz, a una formación mixta que ni siquiera él la dirigirá, debido a recomendaciones médicas para que no viaje a la altura.
Ganar… ¿y golear?
Bolívar ha contratado cuatro refuerzos para la segunda mitad de la temporada 2026. El técnico Alejandro Restrepo, quien apenas tiene tres partidos dirigidos hasta ahora desde que llegó en vez de Flavio Robatto, al menos llevará a la banca de suplentes a Billy Arce (extremo ecuatoriano), Dairon Asprilla (delantero colombiano), y los bolivianos Leonardo Zabala (defensor) y Bruno Miranda (delantero). Sería una sorpresa si alguno de ellos inicia como titular, pues no llegaron con mucha anticipación.
Por lo tanto, la base del equipo será la misma de los partidos más recientes, solo con cambios en algunas posiciones al no ser obligatoria, como en la Liga, la inclusión de futbolistas de categorías Sub-20 y Sub-23.
El primer objetivo celeste es la victoria. Pero como se trata solo de una llave de ida y vuelta, la idea es también intentar una buena diferencia de goles para ir con mayor tranquilidad a la revancha del próximo jueves, en procura de asegurar el pase a los octavos de final.
El peruano Roberto Pérez arbitrará el encuentro, asistido desde las bandas por sus compatriotas Jesús Sánchez y Stephen Atoche.














































