España fue incapaz de romper el muro de Cabo Verde y tuvo que conformarse con un inesperado empate sin goles (0-0) en Atlanta.
La gran figura fue un arquero de 40 años que hasta hace unas horas era casi un desconocido. Mientras los atacantes españoles acumulaban disparos y ocasiones, Vozinha respondía una y otra vez para sostener el resultado que ya forma parte de la historia del fútbol.
Sus atajadas frustraron los tiros de Marc Cucurella, Ferran Torres y Dani Olmo. España remató en múltiples ocasiones, pero ninguna logró superar al guardameta africano.
Su nombre es Josimar José Évora Dias. El apodo de Vozinha tiene una historia especial. En portugués significa “abuelita”. Cuando era niño, cada vez que se golpeaba jugando corría directamente a refugiarse con su abuela.
Aquella costumbre familiar terminó convirtiéndose en el sobrenombre que lo acompañó durante toda su carrera.
Nacido el 3 de junio de 1986 en Mindelo, Cabo Verde, Vozinha tuvo un camino muy distinto al de las grandes estrellas del fútbol mundial. Su carrera inicio en Batuque y Mindelense, dos equipos de su país natal antes de emigrar al Progresso Sambizanga de Angola.
Posteriormente inició una larga aventura europea que lo llevó por el Zimbru Chisinau de Moldavia, Gil Vicente de Portugal, AEL Limassol de Chipre, donde encontró la mejor versión de su carrera.
Tras salir de Chipre pasó por el AS Trencin de Eslovaquia y antes del Mundial se despidió del Chaves de Portugal, equipo de la segunda división, aunque su contrato es hasta el 31 de julio.
Lo sorprendente es que esta temporada apenas disputó 15 partidos con su club. Aun así, llegó al Mundial como referente de una selección que persiguió durante décadas el sueño de clasificarse a una Copa del Mundo.

Con la selección de Cabo Verde ha sido una pieza fundamental desde 2013. Acumula 89 partidos internacionales y el Mundial 2026 representa la recompensa a más de una década defendiendo la portería de los Tiburones Azules.
Ante España realizó siete atajadas, seis de ellas ante remates producidos dentro del área.
España dominó prácticamente todos los apartados del juego, pero se encontró constantemente con el veterano guardameta.
Su liderazgo también resultó determinante. Durante todo el encuentro ordenó a la defensa, mantuvo la calma de sus compañeros y transmitió seguridad.
“Sabíamos que no iba a ser fácil. España es una de las mejores selecciones del mundo. Salimos de aquí con un empate y creo que estamos satisfechos con eso. Ahora hay que seguir trabajando. Soñé toda mi vida con este momento. Trabajé toda mi vida para estar aquí. Hoy pude ayudar al equipo con mi experiencia y estoy muy feliz por eso”, declaró al final del partido.
Minutos después del empate ante España, durante una entrevista para la televisión brasileña, el arquero descubrió que se había convertido en un fenómeno viral. Antes del Mundial contaba con poco más de 40 mil seguidores en Instagram. Cuando le preguntaron cuántos seguidores creía tener tras su actuación, Vozinha respondió que le habían dicho que rondaba el medio millón. En realidad, su cuenta ya había explotado hasta 1.6 millones de seguidores, un crecimiento de más de 1.5 millones de personas en cuestión de horas gracias a sus atajadas frente a España. “Es una locura. Es una locura”, respondió entre sonrisas.
A los 40 años y después de una carrera construida lejos de los reflectores, Vozinha encontró finalmente su noche perfecta.












































