Debido a los conflictos sociales en Bolivia, la Conmebol trasladó de La Paz a Santa Cruz el partido del próximo miércoles (20.30) entre Bolívar y el argentino Independiente Rivadavia por Copa Libertadores de América.
La Conmebol no aceptó la solicitud de la Academia para que el encuentro se lleve a cabo en Cochabamba, al no tener un informe actualizado de las condiciones que ofrece el estadio Félix Capriles para competencias internacionales y ante la imposibilidad de realizar inspecciones y adecuaciones por falta de tiempo.
De esa manera, el Tahuichi Aguilera cruceño será escenario del crucial juego que Bolívar necesita ganar para clasificarse a los octavos de final de la Copa.
Los bloqueos que afectan sobre todo a La Paz han ocasionado que, por seguridad, se descarte al estadio Hernando Siles, igual que le pasó a Always Ready con Villa Ingenio, El Alto.
La banda roja tuvo que hacer de local en Asunción de Paraguay, en un partido frente al brasileño Mirassol, lo mismo que Independiente de Sucre, que “recibió” al Botafogo, también de Brasil, por Copa Sudamericana.
Este jueves, Blooming jugará contra el Carabobo de Venezuela en el Tahuichi. El club cruceño logró que la Conmebol modifique su decisión inicial, pues también había llevado ese partido a la capital de Paraguay.
Después de conocer la resolución de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que ya no tiene vuelta atrás, Bolívar analiza llevar a su primer plantel a trabajar en Santa Cruz con varios días de anticipación al partido, a fin de que se adapte a las condiciones de nivel del mar, diferentes a la altitud de La Paz.















































