Tiene solo 14 años y ya pisó la cima del Illimani, ubicada 6.462 metros de altitud. Roberto Churqui, nacido en La Paz el 7 de mayo de 2012, es un adolescente que acaba de convertirse en el tercer montañista más joven en hacer cumbre en ese nevado.
Para él, es el comienzo de un objetivo que —a pesar de su corta edad— ya se ha fijado: convertirse en el primer andinista menor de edad del país en conquistar los 15 seismiles (nevados que superan los 6.000 metros de altura) que hay en el país.
Churqui hizo cumbre en el Illimani el 16 de julio. Lo hizo acompañado de su padre Jaime, quien desde hace unos años se dedica, como guía turístico, a llevar a los montañistas nacionales y extranjeros a diferentes cerros a través de su empresa Bolivia en Ascenso.
“Me siento muy feliz por haber hecho el Illimani, era algo que quería hacer desde mis siete años. Antes no pude, ahora lo conseguí y me siento feliz por vivir esa experiencia de estar en la nieve y el hielo”, dice el joven andinista.
El Illimani “es la montaña más hermosa que hice en mi vida, no es una cualquiera, es un objetivo que me puse a los siete años y logré a mis 14. Me sentí bien, cada tramo me cansaba y pensaba en rendirme, pero mi yo pequeño me decía que no lo haga; entonces me sentí alegre, lloré, fue una experiencia muy hermosa”.
Según los datos ofrecidos por su padre, Roberto es el tercer andinista más joven en hacer cumbre a la montaña paceña.
La neozelandesa Annie Rose Beisly lo consiguió a los 11 años el 27 de julio de 2015. Y el boliviano David Flores lo hizo con 13 años el 2 de noviembre de 2008.
El niño montañista
Según relató su padre, a los siete años su hijo Roberto comenzó a hacer caminatas por las montañas porque tenía el deseo de mostrarle otras actividades deportivas.
“Quise mostrarle un deporte diferente y me dedico a la construcción, ahorré como dos meses unos 300 bolivianos para ir a una agencia de trekking, fuimos a un glaciar, le gustó y quiso seguir saliendo a caminar”.
“Busqué algún club donde pudiera continuar y ese entonces no había en La Paz, hasta que encontré un club de montaña en El Alto que estaba a cargo Reynaldo Choque. Con ellos hicimos salidas a la montaña, entones su primer ascenso fue al nevado de Charquini (5.390), a los siete años”.
Roberto Churqui hijo ya hizo cumple en el Glaciar Tarija (5.300), el Pakoceuta (5.589), el Huayna Potosi (6.094) ruta normal y ruta francesa, el Acotango (6.052) y el Pequeño Alpamayo (5.430).
“Al principio fue complicado, empecé a hacer Charquini, Pico Tarija. Hasta este año, que ya hice Huayna Potosí ruta francesa, Illimani, Pequeño Alpamayo, me di cuenta que de pequeño me costaba más, pero con el pasar de los años he aprendido ciertas cosas, como tramponear, usar el piolet. Mi siguiente objetivo es el Sajama (6.542)”.

Lo que viene
Su padre aprendió de forma empírica a hacer las expediciones y ascender en los nevados para luego crear su empresa. Ahora quiere que su hijo sea el primer boliviano menor de edad en hacer cumbre en los 15 seismiles.
“Hasta donde yo sé, no hay ningún menor de edad que haya logrado todos los seismiles, incluso el Sajama. Es un deporte de alto riesgo que no es muy practicado en Bolivia y mucho menos por jóvenes menores de edad”.
De los 15 seismiles, Roberto ya hizo cumbre en tres: el Huayna Potosí, el Acotango y el Illimani.
Los 12 que le faltan son: Chachacomani (6.074), Chearoco (6.127), Ancohuma (6.427), Illampu (6.368), Chaupi Orco (6.044), Capurata (6.013), Parinacota (6.348), Pomerape (6.282), Sajama (6.542), Alto Toroni (6.002), Huacana (6.200) y Uturuncu (6.008).
“Ese es mi objetivo y espero lograrlo lo más pronto que se pueda”.
También sueña con escalar nevados del exterior: “Quisiera hacer otras montañas en otros países y quisiera subir a las montañas de Nepal, he visto el Everest (el más alto del mundo, 8.848), el K2 (el segundo más alto, 8.611), quisiera ir allá, pero primero quiero terminar en Bolivia”.












































