Brasil y Marruecos, los favoritos del Grupo C, empataron a un gol (1-1) este sábado en Nueva York, en el primer partido del Mundial 2026 entre “pesos pesados”.
En la recta final se encendieron los dos en ataque buscando liquidar. La Canarinha presionó por la victoria, pero en la acción más clara, en el octavo minuto de adición, el golero brasileño Alisson tuvo una meritoria doble atajada que evitó el segundo marroquí.
Marruecos, que había comenzado mejor, estuvo a punto de provocarle una dura derrota a Brasil.
Haití y Escocia, que jugarán a continuación, son los integrantes débiles de la zona, los rivales a los que Brasil y Marruecos deberán vencer para asegurar su clasificación a la próxima ronda.
El debut de Ancelotti
Por primera vez en un Mundial Brasil se presentó con un técnico extranjero. La pasó mal Carlo Ancelotti desde los primeros minutos al ver a su selección sofocada por el juego contrario.
El equipo marroquí presionó desde el inicio y le generó dificultades a Brasil. La Canarinha cometió demasiados errores en su juego de construcción y en el mediocampo. Por eso sufrió atrás. Marruecos llegó una y otra vez generando peligro.
Tras una serie de pases imprecisos, Marruecos castigó a Brasil a los 20 minutos con un contraataque letal. Ibáñez obligó a pasarle el balón a Paquetá en el centro, quien lo controló mal y perdió la posesión. Mazraoui encontró a Brahim Díaz sin marca, éste filtró un pase en profundidad a Saibari, entonces el delantero quedó solo y superó al golero Alisson con un toque sutil por encima del brasileño.
Brasil recibió un balde de agua fría cuando comenzaba a mejorar su juego.
La igualdad
La selección brasileña perdió la compostura tras encajar el gol, y Marruecos se lanzó al ataque en busca del segundo. Hakimi y Brahim desperdiciaron ocasiones.
Brasil continuó cometiendo errores. Sin embargo, Vinicius Junior, el hombre diferente, apareció en ataque y marcó un golazo para empatar el partido.
Ocurrió a los 32 minutos: Bruno Guimarães le pasó el balón al delantero, quien superó a su marcador con un regate exquisito y empató con un potente disparo de derecha. Según los datos de las computadoras, la velocidad de la pelota fue de 104 kilómetros por hora.
A partir de ese momento, el partido se mantuvo igualado.

Los mejores momentos
En la segunda mitad, por largo rato Marruecos no pateó al arco contrario. A medida que pasaban los minutos parecía que estaba firmando el empate.
Brasil se mostró más íntegro físicamente y lo hizo sentir de mitad de cancha para adelante.
Un remate de zurda, cruzado, que atajó Bono, fue el primer ataque de Rapinha, que había estado desaparecido en el encuentro.
La presencia ofensiva de Brasil era con la intención de liquidar el juego. Bono contuvo bien un disparo de Danilo en el área.
Pero lo mejor de esos minutos de adición finales fue la respuesta de Alisson. El golero de Brasil primero despejó a medias un remate a distancia y, después del rebote, puso su brazo firme para evitar el gol de Marruecos.
Brasileños y marroquís se repartieron los puntos. Para lo que viene estarán en la obligación de ganar tanto a Escocia como a Haití para no fallar su entrada a los dieciseisavos de final del Mundial.












































