Brasil llora una nueva eliminación en un Mundial. Y van… Erling Haaland fue su verdugo en Norteamérica con un doblete que le dio a Noruega la clasificación a los cuartos de final (1-2), este domingo en Nueva York. Es la mayor sorpresa del torneo.
Dos genialidades de Haaland fueron suficientes. Un gol de penal de Neymar ya no alcanzó para cambiar la historia.
La Canarinha volvió a quedar eliminada. Ya son seis Mundiales seguidos que le pasa. Su último título fue logrado en 2002. Después de eso, sequía total.
En Alemania 2006 la dejó fuera Francia; en Sudáfrica 2010, Países Bajos; en Brasil 2014 cayó goleada por Alemania; en Rusia 2018 fue Bélgica; en Qatar 2022 sucumbió ante Croacia y en este 2026 su verdugo ha sido Noruega.
En el primer tiempo de Nueva York, Brasil desperdició la mayor ocasión de ponerse al frente en el score.
Noruega arrancó con presión alta y encontró la red apenas al minuto 2, cuando Patrick Berg mandó la pelota al fondo tras una jugada por derecha, sin embargo, el tanto fue anulado por fuera de lugar de Alexander Sorloth.
Quedó en susto, porque después la Canarinha empezó a hacer su labor ofensiva. Llegó el minuto 13, revisión de la jugada en el VAR y penal por falta sobre Matheus Cunha.
Bruno Guimaraes se hizo cargo y anunció demasiado, entonces, el golero Orjan Nyland no tuvo problema para atajar.
El partido entró en un equilibrio. No aparecía aún Erling Haaland. Se lo tenía guardado. Su equipo resistía.
Nyland volvió a aparecer para evitar el gol, lo hizo ante una buena jugada de Vinicius.
Cerca del final del primer tiempo, Noruega adelantó líneas y generó una última oportunidad con Odegaard, pero el arquero Alisson estuvo seguro.
En la segunda mitad, Noruega mantuvo su orden y dejó a Brasil continuar haciendo el gasto. La selección sudamericana se la perdió otra vez.
Un genial pase de Vinicius, filtrado, dejó a Endrick solo frente al arquero, pero el delantero falló en la definición al pegarle de manera errática a la pelota.
Brasil desperdició situaciones caras y lo iba a sufrir después.

Noruega castigó con un centro que Erling Haaland cabeceó y mandó la pelota donde quiso para abrir la cuenta (0-1) a los 79 minutos.
Neymar ya estaba en la cancha para tratar de ayudar a su selección a cambiar la historia.
Fue Noruega, sin embargo, la que volvió a golpear. La defensa brasileña le dejó un espacio a Haaland y el goleador mandó un latigazo para volver a vencer a Alisson a los 90 minutos. A Brasil se le cayó el mundo.
No sirvió de nada que Neymar llegue al descuento, de penal en el décimo minuto de adición (100’). Todo sentenciado: la gloria para Noruega, que jugará por primera vez unos cuartos de final; el fracaso para Brasil, una vez más.













































