Portugal remontó ante Croacia (2-1) y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026 donde le espera España, tras un final de infarto en el Estadio Toronto por un gol croata en la última jugada que volvía a igualar el partido y mandaba la definición al alargue, sin embargo, el tanto fue anulado por una posición adelantada detectada por el VAR.
Los goles de Cristiano Ronaldo, de penal, y de Gonçalo Ramos, de cabeza, dieron vuelta el score que había abierto Ivan Perišić. La anotación del triunfo portugués llegó en los descuentos.
El partido reunió a Cristiano Ronaldo y Luka Modric, dos capitanes con una historia compartida en Real Madrid, en un cruce que marcó el último capítulo mundialista del croata.
Croacia estuvo cerca de avanzar durante varios minutos del complemento, pero Portugal encontró la forma de sostenerse en el partido y terminó con la clasificación en la recta final.
Después de un primer tiempo intenso, donde las opciones se dieron para ambos, los goles llegaron en la segunda mitad.
A los 53 minutos, Ivan Perišić apareció en el segundo poste tras un centro desde la derecha y definió cruzado para poner el 0-1 de Croacia.
Portugal recibió otro aviso poco después. La selección croata tuvo el segundo gol, pero la acción fue invalidada por fuera de juego, lo que mantuvo con vida al equipo portugués.
Al minuto 57, Rafael Leão estrelló un disparo en el travesaño y, cuatro minutos más tarde, Ronaldo también tuvo un gol anulado por posición adelantada tras definir de manera magnífica dentro del área.

Cristiano Ronaldo iba a tener su revancha. La jugada que cambió el partido llegó al minuto 64. El árbitro Espen Eskas acudió al VAR para revisar una sujeción sobre Renato Veiga dentro del área y señaló penal a favor de Portugal. Cristiano tomó la pelota al minuto 66 y convirtió para poner el 1-1
Con ese gol, Portugal volvió a la vida, aunque Croacia tuvo opciones para recuperar la ventaja. Mateo Kovačić estrelló un disparo en el poste al minuto 74 y después obligó a Diogo Costa a reaccionar con un manotazo.
Cerca del cierre, Croacia volvió a marcar, pero el gol fue anulado por fuera de juego de Luka Sučić al minuto 79. Un minuto después, Cristiano Ronaldo salió del campo e ingresó Rúben Neves. El astro no estaba contento con su cambio.
En tiempo agregado, a los 93’ Rafael Leão desbordó por el costado izquierdo y mandó un centro al área, donde Gonçalo Ramos se elevó entre dos defensores para conectar un cabezazo colocando el 2-1 para Portugal.
Pero no acabó ahí. En el décimo segundo minuto de adición, Josko Gvardiol mandó el balón al fondo de la red con una definición ajustada que desató el delirio croata y la incredulidad portuguesa. Croacia celebró el 2-2, mientras los jugadores de Portugal reclamaban. El VAR llamó al árbitro a la revisión. La decisión fue anular el gol por un claro fuera de juego detectado por la tecnología.
Cristiano Ronaldo quedó vivo en el Mundial y Modric tuvo la despedida que no quería.














































