Llegó junio, el mes del Mundial. A solo diez días del inicio de la Copa, la cuenta regresiva se vive con mayor intensidad en varios países. En Bolivia, la situación política y social aparta por ahora a la gente del foco futbolero.
La Copa del Mundo, organizada por Estados Unidos, México y Canadá, por primera vez a cargo de tres países al mismo tiempo, comenzará el jueves 11 de junio y marcará un antes y un después en la historia del fútbol por la ampliación del torneo a 48 selecciones por primera vez.
El certamen tendrá 104 partidos y se extenderá hasta el 19 de julio, cuando se dispute la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
La participación de 48 selecciones genera la mayor presencia de todos los continentes, lo que va a generar una fase de grupos más extensa que en las ediciones anteriores.
A 10 días del evento, algunas selecciones comenzaron a llegar a Estados Unidos, donde se reunirá la mayor parte de las delegaciones. Una de ellas es la campeona del mundo defensora Argentina.
El grupo principal albiceleste se instaló el domingo en su hotel de concentración, donde aterrizó de madrugada, en la primera hora del lunes, el astro Lionel Messi, quien disputará su sexto Mundial.
El partido inaugural será disputado el 11 de junio en el estadio Azteca de México, donde la selección dueña de casa recibirá a Sudáfrica. El partido comenzará a las 15.00 hora de Bolivia.
El duelo corresponde al Grupo A y marcará el inicio de una Copa del Mundo histórica, ya que será la primera edición con un total de 104 partidos, 72 de ellos de la fase de grupos.
El estadio Azteca volverá a ser protagonista de una Copa del Mundo y se convertirá en el primer escenario de la historia en albergar tres partidos inaugurales de mundiales. Allí se disputaron las aperturas de México 1970 y México 1986, torneos que tuvieron como figuras a Pelé y Diego Maradona, respectivamente.
La FIFA confirmó que será el primer Mundial con tres ceremonias de apertura, una en cada nación anfitriona: primero México, luego Estados Unidos y, por último, Canadá.
La organización también enfrenta desafíos vinculados a la logística, el clima y la movilidad de millones de espectadores. En los últimos días incluso surgieron advertencias de especialistas sobre las altas temperaturas que podrían registrarse en algunas ciudades sede durante el desarrollo del campeonato.
Argentina, por ejemplo, decidió que sus entrenamientos se lleven a cabo al final de la tarde para eludir los picos de calor en la región.
















































