Una gran bandera de Bolivia, que sirvió para alentar a la selección nacional durante su participación en el Mundial de Estados Unidos 94, más de 30 años después fue llevada a México en ocasión de la repesca mundialista, que enfrentará a la Verde con Surinam el jueves en Monterrey.
Su propietario es Wilson Vargas, un boliviano residente en Nueva Jersey, Estados Unidos, quien aterrizó este martes en territorio mexicano junto con familiares y amigos para estar presente apoyando a la selección en el crucial juego semifinal del mini torneo organizado por la FIFA.
La Travesía de RDC Deportes, un equipo periodístico que, a su vez, alienta de forma permanente a la selección, estuvo presente en la terminal aérea para ser testigo de la llegada de la tricolor.
“Wilson Vargas llegó desde Nueva Jersey, sacó de su maleta una tricolor gigante y decidimos hacerle una sesión de fotos en pleno aeropuerto de Monterrey. Esta ‘megabandera’ de Bolivia estará en el estadio el jueves cuando Bolivia se mida ante Surinam”, narró ese medio en su portal en las redes sociales.
Cortez contó que se trata de “la misma bandera que se extendió en el Mundial de 1994” y que también acompañó a la selección nacional en las ediciones de 2016 y 2024 de la Copa América, ambas disputadas en Estados Unidos.
Los bolivianos que llegaron este martes a Monterrey admitieron que tienen “un sueño tremendo por ver a Bolivia de nuevo en un Mundial”.
La bandera encabezará el “banderazo” que está siendo organizado para el miércoles en el hotel de concentración de la delegación nacional, la noche previa al partido premundialista.
Bolivia y Surinam jugarán el jueves desde las 18.00 (hora boliviana) en el Estadio Monterrey. El vencedor de esa llave se medirá el martes 31 de marzo con Irak por un cupo de clasificación a la Copa del Mundo que organizan de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá.













































