El Botafogo de Brasil eligió una estrategia novedosa para afrontar la altitud de Potosí en el partido del miércoles frente a Nacional, al dividir su plantel en dos: a un grupo lo mandó a aclimatarse en la Villa Imperial con varios días de antelación, mientras que el otro llegará el mismo día del partido sobre la hora.
Nacional y Botafogo se enfrentarán en una llave de la Fase 2 de la Copa Libertadores de América, primero en Bolivia (20.30) y la próxima semana en Brasil.
El pasado viernes ya estaban en Potosí nueve jugadores, ocho de ellos juveniles más el tercer golero, todos al mando del entrenador de la categoría Sub-20.
En cambio, el grueso del primer equipo aterrizará este martes en Sucre, donde pernoctará para, recién el miércoles, trasladarse por tierra a Potosí.
El director técnico del Botafogo es el argentino Martín Anselmi. Su idea es presentar en la Villa Imperial un equipo mixto, conformado por los juveniles de mejor rendimiento física que ya están adaptados a la altitud y los experimentados con más chance de jugar llegando sobre la hora.
Anselmi tiene experiencia sobre cómo jugar en la altitud por haber dirigido a Independiente del Valle, de Ecuador, que tiene su base en Quito.
Botafogo, campeón de la Copa Libertadores en 2024, es favorito sobre Nacional para lograr la clasificación a la Fase 3 del torneo e incluso para llegar a la fase de grupos.














































