Decenas de connacionales asistieron al Estadio Nacional, a ver y alentar a Bolivia en el partido amistoso frente a Japón.
El momento más emotivo para ese pequeño grupo se dio cuando fue entonado el himno nacional. Fue emocionante para ellos y muchos lloraron.
La selección boliviana se presentó en Japón luego de seis años. La anterior vez fue en 2019, aunque en otro estadio. Muchas de las personas que en esta jornada la acompañaron no habían estado antes.
Aunque fueron pocos ataques de la Verde, cada llegada era seguida con la esperanza de celebrar un gol.
Otro instante conmovedor fue por el homenaje a Xabier Azkargorta, el exseleccionador boliviano fallecido el viernes. El vasco, en Japón, también fue DT del Yokohama Marinos.
No fue menor el esfuerzo que hicieron los bolivianos radicados en Tokio para estar presentes en el estadio. La entrada más barata tenía un costo de 60 dólares, en los lugares más alejados. En un sector reservado para el pequeño grupo de residentes nacionales, el boleto valía unos 200 dólares. En la escala, para los lugares más caros había entradas a costos inaccesibles, de entre 1.500 y 2.000 dólares.
Banderas nacionales fueron extendidas en los balcones de una de las tribunas. Había otras, en manos de los bolivianos, ondeando en otros sectores del estadio. Más allá de la derrota, “la alegría fue grande por ver a la Verde”, con la “ilusión intacta” de que llegue al próximo Mundial 2026.
















































