La selección de fútbol de Bolivia se instaló este lunes en su “búnker” de Monterrey, México, en medio de un fuerte resguardo a cargo de la Fuerza Civil de Nuevo León.
Desde su llegada en un avión privado al aeropuerto de Monterrey, la delegación nacional fue custodiada por uniformados locales que cuidaron todos los detalles de seguridad para evitar incidentes.
Un grupo de bolivianos apostado en las afueras, conformado por algunos aficionados y periodistas, solo pudo ver pasar el bus de la selección, un vehículo con vidrios oscuros que impedían ver hacia el interior.
Llamó la atención la presencia de al menos siete vehículos custodiando al de la selección, tres por delante y cuatro por detrás, entre ellos una ambulancia.
Los efectivos policiales estuvieron fuertemente armados de manera permanente.

Bolivia se dirigió al Complejo La Capilla, a unos 50 minutos del centro de Monterrey, donde montó su cuartel general y tendrá una concentración tranquila, además con todo lo necesario a su disposición, incluido un gimnasio y una cancha para sus entrenamientos, ya sea de día o de noche.
En las afueras del Complejo la Fuerza Civil montó un sistema de control y seguridad, que impide el paso de personal no autorizado.
La Fuerza Civil del Estado de Nuevo León es considerada la mejor policía de México.
La delegación nacional permanecerá en La Capilla hasta el 23 de marzo, cuando se traslade a un hotel del centro de Monterrey, solo un par de días antes de jugar ante Surinam el partido semifinal del repechaje de clasificación al Mundial 2026.















































