Always Ready tuvo un placentero regreso a la Liga gracias a una contundente victoria en su visita a Totora Real Oruro (0-6), con tres goles suyos y llamativamente tres autogoles de su rival, este martes en el estadio Jesús Bermúdez, en un partido reprogramado de la octava jornada.
El principal protagonista del partido fue el zaguero local, el colombiano Ángel Fernando Quiñónez, autor de dos tantos en contra y de una falta penal que derivó en un gol más a favor de la banda roja.
Always Ready tomó la punta de la Liga al llegar a 20 puntos, con un partido más que The Strongest (18), a la espera de lo que el Tigre pueda hacer el miércoles en La Paz ante Oriente Petrolero.
La supremacía de la banda roja fue evidente. Por todos lados fue más que Real Oruro. Pero la diferencia en el score se hizo demasiado grande por los errores del conjunto local, con tres tantos en propia meta imposibles de digerir, más otras licencias que dio su defensa.
Tres en la primera parte
Un remate de Matías Collazo desde fuera del área, ante una débil estirada del golero Ronaldo Huanacota, sirvió para el primer tanto del partido a los 24 minutos.
Always Reay hizo lo suyo, que era atacar. En su defensa no sufría porque su rival casi no generaba nada.
En el minuto 32, un centro de Joel Amoroso lo capturó con un cabezazo propio de un delantero, el zaguero de Real Oruro. Fue el primer autogol de Quiñónez.
En el 35’, como Pedro por su casa entraron al área Fernando Saucedo y Amoroso, entonces el centro solo lo tuvo que empujar Fernando Nava para el tercero (0-3).

Otros tres en la segunda
Real Oruro se quedó con uno menos por la expulsión de Hallysson Padilha a los 53 minutos. Primero había recibido amarilla por una falta, luego el VAR detectó un pisotón, entonces el árbitro Carlos Arteaga sacó roja directa en una decisión que pareció exagerada.
Luego vino el segundo autogol, lo hizo Jhon Jairo Villegas (80’) al tratar de rechazar el balón en el primer palo queriendo cortar un centro lanzado desde la derecha (0-4).
El quinto, rato después (84’), volvió a ser un autogol de Quiñónez, ya no de cabeza sino estirando una de sus piernas para impulsar la pelota hacia su propio arco, venciendo de nuevo a su propio golero Huanacota.
La noche que seguramente querrá olvidar rápido el colombiano tuvo un capítulo más, un empujón sobre Pablo Godoy, penal que el mismo delantero de la banda roja transformó en el sexto y definitivo a los 92’ (0-6).
Real Oruro, que venía de dos triunfos al hilo, se quedó con 11 puntos en la mitad de la tabla.













































