El seleccionador de Irak, el australiano Graham Arnold, opinó que el “agotador” partido que jugó Bolivia hace unos días frente a Surinam podría repercutir a favor de su equipo en el decisivo juego del martes en Monterrey, por la clasificación al Mundial 2026.
“La selección boliviana disputó un partido agotador hace apenas cuatro días, y este es un punto que puede jugar a nuestro favor, pero, al final, el equipo mejor preparado controlará el partido y logrará la victoria”, dijo Arnold en conferencia de prensa este lunes.
Irak y Bolivia jugarán el martes a partir de las 23.00 hora boliviana por el último cupo que dará derecho a jugar la Copa del Mundo que organizan de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá.
Para llegar a esta final, la Verde derrotó a Surinam por 2 a 1 el jueves. Irak llegó a México directo a esperar por su rival.
“Todos los jugadores de Bolivia son buenos, la mayoría jóvenes, junto con algunos experimentados, pero nuestra atención está puesta únicamente en nosotros mismos”, remarcó el DT.
«Aunque la clasificación sitúe a Irak en el puesto 58 y a Bolivia en el 76, lo que más importa es lo que ocurra en la cancha. Creemos que podemos ganar; tenemos mucha energía y nuestros jugadores deben concentrarse para clasificarnos para el Mundial».
Un técnico con experiencia
Graham Arnold ya dirigió en un Mundial cuando estaba a cargo de Australia. Fue en la Copa de 2022, cuando su selección llegó hasta octavos de final.
“Este es mi tercer partido de repechaje para el Mundial como entrenador; anteriormente me enfrenté a Perú y Uruguay, y ahora a Bolivia, todos contra selecciones sudamericanas. Siempre confío en jugadores con gran calidad técnica en este tipo de encuentros”, manifestó.
“Es un honor para mí entrenar a un gran equipo como Irak, y haré todo lo necesario para lograr nuestro sueño de clasificarnos para la Copa del Mundo. Hemos trabajado para inculcar una mentalidad ganadora en los jugadores”, sostuvo.
También dijo que desde el cuerpo técnico se hace el intento porque los futbolistas de Irak “no se centren en la difícil situación actual en Oriente Medio, porque este tipo de cosas podrían afectar a su moral”, en alusión al conflicto bélico existente.
“Lo que más admiro de los jugadores de la selección nacional iraquí es su pasión. Soy un entrenador experimentado, he entrenado durante muchos años y soy muy consciente de lo que significa clasificarse para la Copa del Mundo y de cómo puede afectar al rumbo del fútbol en cualquier país”, finalizó.

















































