Ricardo Enrique Troncone le tiene un cariño especial a Bolivia por los cuatro años que jugó en Bolívar en los años 70, por eso este martes, por más que sea argentino, espera un triunfo de la Verde ante la selección de su país por la segunda jornada de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Qatar 2022.
Fue uno de los notables defensores que vino del exterior en la historia académica. En enero de 1976 pisó por primera vez La Paz y se fue en abril de 1980 con varios títulos ganados. Durante su estadía como jugador celeste nació su hija menor Lucciana, un motivo más para haberse encariñado con esta tierra.
Su familia más cercana la completan su hija mayor Lorena, su esposa Lilia (hija del gran Amadeo Carrizo) y tiene dos nietas: Renata y Francesca.
“Yo siempre tengo el corazón partido para el lado de Bolivia, así que te digo la verdad, a mi gustaría que Bolivia haga un gran partido y si puede ganar que gane, porque Argentina tiene como recuperarse en la eliminatoria; en cambio si Bolivia llega a perder seguro de que va a ser un golpe muy duro”, dice desde su natal Buenos Aires.
Más allá de los puntos esperan que “los muchachos se esfuercen, que hagan un buen papel para callar a esa gente que habla pavadas y dicen que es la peor selección. Ojalá que mejoren, que estén a la altura de una eliminatoria y luchen por conseguir el pase al mundial”.
“Siempre me pongo triste si le va mal a Bolivia o a Bolívar”

Muy poco
En la primera jornada de la eliminatoria, tanto Argentina, que le ganó apenas a Ecuador (1-0) en Buenos Aires, como Bolivia, que cayó por 5-0 con Brasil en San Pablo, mostraron muy poco, admite.
En el caso de la albiceleste esa situación pasó desapercibida por el triunfo; pero “el resultado (5-0) en el caso de Bolivia lo dice todo”.
“Fue una superioridad muy grande, cuando empezó el partido ya se veía que iba a ser muy difícil. No tuvo ningún tipo de reacción y se dedicó a aguantar. Por más que el rival sea Brasil y tenga jugadores de primera categoría no le puedes regalar todo el mediocampo y ni siquiera intentar avanzar, era rechazar la pelota para donde vaya y esperar que otra vez le ataquen”.
Difícil para ambos
Cree que el partido de este martes será por demás complicado para Argentina, porque históricamente ha sido así. “Para los argentinos jugar en La Paz es muy difícil, siempre costó”, dice.
Espera que tenga sus beneficios la idea del técnico Lionel Scaloni de haber llegado a la sede del partido, como no ha sucedido casi nunca, dos días antes. “Es algo novedoso que ha originado comentarios a favor y en contra, como pasa siempre”.
Troncone considera que el seleccionado de su país tiene buenos jugadores, de buena calidad, la mayoría milita en clubes de Europa y “los que juegan acá (en Argentina) son de clubes grandes y en los casos del golero (Franco) Armani y (Gonzalo) Montiel que son de River, están en ritmo porque vienen jugando la Copa Libertadores”.
“Bolivia hace bastante tiempo que ha dejado de meter miedo con la altura, los equipos van a jugar a La Paz y ganan, cosa que antes no ocurría porque llegar a La Paz era para dejar los puntos”, concluye.